Ingenieros Levantando Chile en Licantén “Ingenieros a prueba de todo”
El pasado miércoles 10 de Marzo llegaron a la comuna de Licantén, séptima región, el grupo de voluntarios de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la universidad de Chile, grupo compuesto por estudiantes y profesionales de gran parte de las especialidades que imparte esta casa de estudios (y de otras casas de estudios que se sumaron a la iniciativa). Venían a apoyar las labores de gestión de recursos de la comuna, aportar con su experiencia en las áreas de construcción de viviendas de emergencia y en la gratificante labor de recibir una sonrisa cálida de los niños que participan de las diversas actividades efectuadas por el grupo a cargo del área de niños. Ingenieros y profesionales que se la juegan por levantar no sólo las casas, sino que también el espíritu de estas cientos de familias que fueron golpeadas por el terremoto.
Si bien los trabajos partieron con ciertas dificultades el primer día, debido principalmente a que no se tenia la certeza de lo que se iba a hacer en terreno, poco a poco el escenario fue cambiado y llegada la primera noche ya se había concertado una reunión con Don Héctor Quiero, Alcalde de la comuna de Licantén. En esta reunión se comenzó a definir las líneas de trabajo principales y los encargados municipales a quien acudir para llevar a cabo el trabajo propuesto en las áreas de gestión y construcción.
Un caso a parte es el trabajo del área de niños que pasado el medio día ya había concertado una entrevista a las 19:00 hrs. en una de las principales radio de la comuna para invitar a los niños a participar en las actividades preparadas por esta área en conjunto con las encargadas de párvulos en el estadio municipal, y promocionando el trabajo que se venia a realizar.
El segundo día en la mañana, ya con las cosas más claras, los encargados de cada área de los voluntarios asistieron a una reunión con el alcalde y los jefes de cada departamento comunal, para empezar a dimensionar las diferentes problemáticas del sector, necesidades de la zona y coordinándose directamente con los encargados de las áreas donde se decidió que era prioritario ayudar.
Luego de esta reunión los encargados de los voluntarios destinaron los recursos humanos necesarios en las áreas de interés, permitiendo a los voluntarios empaparse del espíritu de ayuda existente en la comuna… Y todo parecía marchar bien, con un equipo de construcción inspirado, dispuesto dar lo mejor de si en cada martillazo, un área de niños con un corazón gigante a cargo de más de 60 niños y un equipo de gestión que inyectaba nuevas energías a los ya cansados funcionarios municipales… incluso se enviaron voluntarios al sector de Iloca para ver los daños causados por el Tsunami… Pero nadie puede predecir cuando la naturaleza nos muestra una vez más que no somos los dueños del mundo dándonos cátedra de humildad frente a su devastador poder con una replica de 6,9, seguida de una de 6,7 en la escala de richter. Rápidamente el equipo de Coordinación se movilizo para buscar a los voluntarios y resguardarse en la “zona segura” definida por este equipo un día antes en el patio del colegio donde los voluntarios acampaban, a excepción del área de niños que estoicamente resguardó a los niños y posteriormente se quedaron para entregarlos sanos y salvos a los padres que desesperados venían a buscar a sus hijos. Y aun quedaba esperar noticias de la gente de Iloca, en donde se decretó aleta de Tsunami. La tensión se hacia insostenible a medida que pasaban los minutos, hasta que las noticias de que estaban bien resguardados en el cerro dieron tranquilidad al equipo. La tormenta había pasado, el equipo se encontraba en perfectas condiciones y era hora de seguir trabajando.
Así estos ingenieros y voluntarios “a prueba de todo” continuaron con lo que mejor saben hacer: Entregarse en cuerpo y alma a esta comunidad de gente que los necesita, saliendo de las aulas de clases y poniendo a disposición todo el conocimiento aprendido durante su vida. Son estos los futuros profesionales que el país requiere para crecer y crear una sociedad más justa. Profesionales que estén en el epicentro del desastre, siendo entes activos en la reconstrucción del país.